
Mucha gente aprecia que se hable un español correcto, especialmente aquellos involucrados con los negocios, el gobierno y la educación. Cuando se habla casualmente con los amigos y la familia, el idioma fluye y está influenciado por muchos factores. La lengua cotidiana no necesita obedecer todas las reglas. La mayoría de los hablantes del español en los Estados Unidos vive entre el español correcto y el inglés correcto y la necesidad de comunicarse y ser entendido gana a la necesidad de apegarse a las reglas del diccionario.