Se ha hablado mucho desde la administración Obama sobre hacer más “humanas” las políticas de inmigración, pero la triste realidad es que durante el mandato del presidente Obama, se ha incrementado enormemente una de las realidades más inhumanas de la inmigración ilegal: los niños que cruzan la frontera sin sus padres.
El número de menores que está cruzando o intentando cruzar la frontera sur de Estados Unidos sin la compañía de al menos uno de sus padres o un familiar adulto se ha disparado desde los 6,560 de 2011 a una estimación de 60,000 para el ejercicio fiscal de 2014. Los agentes de la Patrulla Fronteriza del sur de Texas informaron de que más de 1,000 niños en tales circunstancias fueron detenidos a principios de este mes, incluido un niño de 3 años procedente de Honduras.