
Luis Abundis construyó su negocio de un carrito de paletas a una camioneta hasta abrir un local. De hecho, ha abierto dos neverías. “Mi negocio creció verticalmente”, lo decía mientras estaba sentado cerca de su nevería, Nieves Cinco de Mayo en el Fruitvale Public Market. Abundis inició vendiendo helados hechos en casa en un carrito de paletas. Después compró una camioneta y eventualmente abrió su nevería. Actualmente, tiene una segunda tienda en San Francisco en el distrito de la Mission – ambas localidades tienen un menú completo de nieves tropicales, raspados y otras refrescantes delicias inspiradas en su natal México.
