
El pasado 20 de noviembre el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, anunció una acción ejecutiva en beneficio de la población indocumentada en el país, esta orden ampara de la deportación entre 4.5 y 5 millones de inmigrantes indocumentados de los 11 millones que viven en el país. Dicha orden representa el mayor beneficio a favor de la población indocumentada desde la reforma migratoria del presidente republicano Ronald Reagan, en 1986, que permitió la legalización de 3 millones de extranjeros sin papeles, la mayoría de ellos de origen mexicano.


