El mandato judicial antipandillas propuesto en el Norte de Oakland es congruente con el llamado del Presidente Obama para actuar con inteligencia contra el crimen, en vez de sólo actuar estrictamente contra el crimen.
La prohibición está basada en lo que muchos habitantes y comerciantes del Norte de Oakland han estado exigiendo. Es una herramienta exhaustivamente diseñada para desmantelar las organizaciones